lunes, 7 de septiembre de 2009

Últimas letras de Laura.

Yo supe que moriría por carta
en manos de las Hespérides y con letras
que robarían la sangre adolescente
aunque en noches fugaces
nos ungiese de letras el olmo viejo
y en el papel se crease nuestra vida.

Yo supe que abandonaría mi mundo
desde el espacio en el que soñábamos
y en la mentira que abrasa la tierra
elevaría lo real de lo invisible.

Yo supe que no llevaría mi mano
más allá de las manos, que ni el sueño
adelgazaría las altas hogueras
que transforman la materia en residuo
y la amistad en un teatro ruinoso.

Aunque tuviera pasión de alta luna
y una estirpe de versos nos lanzara
al secreto del tiempo inmarcesible;
al arrecife de la vida.

Yo lo supe sin llegar a creerlo
Sentí el tacto de un viento
que cambia de dirección
y vuelca la soledad más amarga
con sus carros de fuego y aurigas
noctámbulas, las palabras sordomudas
, su lividez, la forma
de vaciarse como un cadáver, sin sentido,
de apenas ser una carta, trasparentar el mundo;
ser el mismo mundo lloroso.

Yo siempre supe que antes de la muerte
moriría nuestra amistad.

5 comentarios:

Clares dijo...

buena, sí yo escayolada, ya ves

cabopá dijo...

Ay, Rafa que triste, y cargada de figuras tan sentidas...la amistad no debería morir nunca...Yo tengo varias que aún sin cuidar no se mueren y gracias a ello...bueno nada más...Besicos.

Rafa dijo...

Sí, es cierto que hay amistades que no mueren aunque no las riegues... pero existen otras que pensabas que nunca iban a morir hasta que lo hacen. Esta murió hace tres septiembres. Desde que surgió fue una amistad por carta, y era muy bonito, murió también por carta. La vida es que es rara.
Clares ponte bien pronto!!!

Eme dijo...

Qué bonito eso de las cartas. Yo sólo recibo por carta, el recibo del móvil y la nómina.
Oye cómo van las clases de baile? cuándo es la boda? ánimo! 1 beso!

Begoña (Murcia) dijo...

Lo que dices en esos esos versos finales, es cuanto menos, algo que pasa a menudo, pero sólo tú lo has expresado. Enhorabuena.
Saludos