viernes, 18 de septiembre de 2009

el mapa de los sonidos de Tokio ISABEL COIXET



Me gusta como trata el aislamiento, la despersonalización de la población japonesa. Las situaciones que se muestran en la película te hacen plantearte la soledad que impera en la modernidad nipona.
Las imágenes realmente te hacen sentir un verdadero mapa de sentidos, desde la primera imagen que apela al gusto, con esas chicas-bandeja con sushi, es una imagen atroz. El olor del pescado en la lonja en la que trabaja la protagonista se puede oler durante toda la película, los colores grises de la ciudad y de la iluminación artificial, pero también el tacto, la aspereza de las pieles que se aman sin conocerse y los sonidos de los cláxones.
Uno de los problemas que le he visto es que está demasiado influida por 2046 de Wong Kar-Wai, en cierto sentido esto tiene el problema no sólo de la originalidad sino de la justificación, lo que en 2046 es una metáfora en El mapa de los sonidos parece realidad, por lo que es más difícil de creer (la doble vida de la protagonista resulta difícil de creer). La música japonesa de estilo folclórico también recuerda a 2046 en extremo, y el karaoke, por muy japonés que sea, parece una versión chistosa de Lost in translation.
La música es muy buena. Anthony and the Johnsons con su voz híbrido entre hombre y mujer suena justo en el punto de la película en el que se llega al éxtasis. El problema es que Coixet lo alarga demasiado, a mi entender (no hacía falta ver qué ocurre después, la referencia a Barcelona ya es muy cutre).
La historia está bien. El narrador en off, que parece que toca la historia pero nunca llega a formar parte de ella, por deseo expreso de la protagonista, es un recurso muy bien utilizado porque nos hace sentir la imposibilidad de entenderla.
Los diálogos a veces funcionan muy bien, “las personas nunca cambian; las situaciones sí”, en los dos momentos de la película en los que se dice. Pero a veces pecan de una profundidad de la que carecen, no recuerdo ningún diálogo en especial de este tipo pero abundan.
Las actuaciones están bien excepto Sergi López, muy rígido y estático.
En general la recomiendo…

7 comentarios:

Lisandro dijo...

Buena recomendacion.... lo voy a tener en cuenta!!! parece más que interesante!!! un abrazo!

Rafa dijo...

Espero que te guste Leandro!
Un saludo desde España

cabopá dijo...

Yo tambien tendré en cuenta tu recomendación..haces unas críticas estupendas, ya sean de libros,ya de pelis...Besicos desde Cabo Palos.
El mar tiene hoy un color azul que parece que le hayan echado algún producto para que sea más azul..jajaja, un poco de envidia te doy, seguro.........Besicos.

Eme dijo...

Estuve a punto de comprarme el libro! Besitos!

Clares dijo...

¿De verdad te ha gustado todo eso que dices? Siento que yo no disfruté de esta película nada. Sólo me interesó el título: o sea, los sonidos y ver algo de esa ciudad. Lo demás me dejó fría por completo. Sergi López insufrible, las escenas de sexo un poco estúpidas, la historia inconsistente y poco coherente... No sé, hay gustos para todo.

Rafa dijo...

que peculiar que eres Clares, no sientas no disfrutar, si no te gusta pues es sólo una opinión más. Como tu dices para gustos colores. A mí me parece que ella es una buena directora, aunque esta no sea su mejor película merece la pena verla porque siempre puedes aprender mil cosas de los grandes directores. Como de los buenos escritores ¿verdad? aunque tengan obras menores. Luego hay otros que son malos y dirigen. Así es la vida, estamos aquí para disfrutar y no para pasar dos horas delante de una peli por un título.

Clares dijo...

Hablaba solamente de esta película, que me parece que capitaliza cierta inclinación cultural actual hacia lo oriental y lo japonés en particular. No hablo de otras películas, como Mi vida sin mí, o La vida secreta de las palabras, que me parecieron más auténticas y sensibles. Tampoco del magnífico reportaje sobre la tortura, impresionante. En fin... Ya te digo. Pienso que el cine, como la lectura, es algo muy libre y lo que uno encuentra estupendo, a otro lo puede dejar como un témpano. De todos modos, yo he cambiado mucho en mis gustos a lo largo de los años. Piensa en la cantidad de películas que he visto a lo largo de mi ya larga vida y cómo he ido perfilando mis gustos, así como en lecturas. Eso no me pone por encima de los gustos de nadie. Es más experiencia, más manías y quizás, sólo quizás, un gusto más afinado, pero lógicamente afinado en mi sensibilidad solamente.