lunes, 11 de mayo de 2009

EXPOSICIÓN DE RODIN EN EL MURAM (Palacio Aguirre, Cartagena)




EXPOSICIÓN DE RODIN EN EL MURAM.


El palacio Aguirre, recién restaurado, es el marco ideal para la exposición de Rodin, con ese aire de principios de siglo pasado, sus enrejados, la bonita fachada con cerámica dibujada y la cúpula de hojas de color rojo. Sobre todo porque Rodin estuvo en contacto con la bohemia parisina y porque el modernismo nos remite a ella.
Sorprende ver cómo Rodin supo darle a la escultura un nuevo giro, alejándose de los moldes clásicos, dejando los temas religiosos y encontrando un nuevo cauce de expresión en los clásicos de la literatura en los que encontró inspiración.
Por ejemplo, uno de sus variados “el pensador”, que se expone en la sala principal, fue inspirado por Dante. Da gusto contemplar la rigidez del cuerpo, su flexión y el sostenimiento de la cabeza por la mano doblada con el esfuerzo de pensar trasladado al cuerpo.
Otra de las piezas clásicas, de las que se exponen algunas esculturas, es La puerta del infierno en la que las figuras están sacadas de los parámetros normales, para denotar el sufrimiento; así que los brazos aparecen estirados o las piernas dobladas en posiciones imposibles. Dicen que acusado de hacer esculturas con moldes sobre modelos humanos no creó en la puerta ninguna figura que fuese de las proporciones de un humano.
Otra de las famosísimas esculturas que sorprende es el beso, en el que dos amantes (sacados de la Divina Comedia) están entregándose a la pasión prohibida (hay paralelismos con su vida, ya que tuvo de amante a una discípula). Según gires alrededor de la escultura se observa el amor apasionado o la tensión del que sabe que lo pueden sorprender in fraganti, como así sucedió en el libro en el que al final los amantes fueron asesinados por el marido de la chica.
Otra de las esculturas que me ha emocionado aunque sólo está su boceto es la de Los burgueses de Calais sobre una historia que sucedió en Calais, ciudad fronteriza, en la que para humillar a los caídos de la guerra, los asaltantes dijeron que no matarían a nadie de la población si les entregaban a los seis burgueses más influyentes con una soga al cuello y una casaca. En la escultura, que no les gusto al principio a los habitantes de Calais, aparece la forma de enfrentarse a la muerte de cada uno, así en los rostros vemos: miedo, pena, arrogancia…
También se puede ver Balzac con hábito de monje dominico que él consideró como su obra más perfecta y de la que dijo que, si la humanidad sabía avanzar y luchar por sus ideales, esa obra quedaría pero que si no sería destruida.

Y al final destaca una sorpresa grande, tres esculturas de su amante Camille Claudel, una mujer muy temperamental, que destruyó toda su obra como rechazo a la falsedad y, que más tarde fue ingresada en un hospital psiquiátrico. Entre ellas destaco la de la pareja bailando, como le prohibieron que se viese el desnudo de la chica (los hombres escultores si podían hacer desnudos pero las mujeres no) se las arregló para que la tela que la cubre quedara sensual y con movimiento. Y la otra es un trío de señoras a punto de ser arrolladas por una ola gigante.

Recomiendo encarecidamente la visita.

4 comentarios:

cabopá dijo...

Y luego dirás que no tienes tiempo...para todo, tienes tiempo para todo...Yo fui a Alicante.Besicos.

Clares dijo...

Una maravilla, el palacio y la exposición. Las tengo las dos en espera, esta y la de Alicante, que debe de ser espectacular. Lo de Camille Claudel, pues va por otro lado, hay mucha tela que cortar ahí. Fue una víctima, y parece que él la machacó bastante en todos los sentidos. Incluso le pisó el estilo, según últimas investigaciones.

Eme dijo...

A ver si saco tiempo y voy.

Rafa dijo...

Clare la verdad es que es impresionante lo ocultas que han estado siempre las mujeres en el arte en general, es una pena, poco a poco se va superando pero aún así va muy despacio.