miércoles, 6 de julio de 2011

soren peñalver. homenaje a borges


Soren peñalver…

antes de ayer hubo un homenaje a Borges en una especie de café cultural que se llama La Azotea, en una céntrica plaza de Murcia.
hacía 25 años que había muerto Borges y con ese fin la universidad de Murcia programó una conferencia-recital en la que Soren hablaría de las sagas nórdicas en la poética de Borges.
yo quería definir a soren Peñalver en unas pocas palabras, no lo conozco casi, habré cruzado una o dos frases con él, así que lo que diga no tiene ningún tipo de influencia. Además tampoco lo leerá él por lo que puedo opinar a mis anchas.
Soren es un poeta como los de principios de siglo pasado, un bohemio que ha transitado por distintos aspectos del arte teniendo siempre como referencia la poesía, como espacio en el que germinan las demás artes. Cuando da una charla, da igual que sea sobre las sagas nórdicas o sobre Catulo, la historia y el arte se convierten en una gran red intertextual y te puede estar hablando de su historia personal, de lo que sintió al escuchar por primera vez un poema de Borges, de Jim Morrison, de María Kodama o su casera en un barrio de Londres. El mundo, en este aquí y ahora, es todos los mundos posibles y también todos los tiempos posibles. Por eso es un placer oírle, quizás por eso, para este agitador de la cultura, en un lugar a veces desierto pero otras veces esperanzador, se llenan los espacios íntimos y hasta él acuden personalidades del mundo del arte.
Yo quería escribir esta pequeña semblanza de alguien que sólo conozco por la oralidad, tanto de otros que me han hablado de él como de actos a los que he asistido. Es tal su grado de compromiso con lo oral, la poesía, que siendo buen escritor (poeta de raigambre clásica) y, teniendo influyentes amigos, nunca ha publicado, ni en momentos de necesidad. Un mito vivo al que todavía podemos escuchar.

domingo, 3 de julio de 2011

las películas del verano


NIDO DE VÍBORAS…. 1949
Dir: Anatole Litvak
Act: Olivia de Havilland.

Una escritora, Virginia, está recluida en un psiquiátrico en NY y el psiquiatra, ayudado por el marido, intenta adivinar qué es lo que ha ocasionado que la paciente esté en su estado mental, con amnesia.

Hay varias escenas que me han encantado, una de ellas es la de un oso que Virginia le compra a una compañera del psiquiátrico y cuando se va poniendo mejor se da cuenta de que realmente es un trapo. También está muy bien el paso de una modalidad terapéutica a otra del electroshock a las piscinas de agua fría, antes de verlo observamos lo que la paciente cree que le están haciendo en ese momento, como si la estuvieran lanzando a un mar en calma. Y otra de las escenas muy interesantes es cuando ella dice que se imaginaba el pabellón en el que están los peores enfermos como el nido de víboras en el que sumergían antes a los pacientes ya que tenían la teoría de que si en ese nido de víboras una persona sana enfermaba; un enfermo podía sanar. En ese momento la cámara asciende y es como si se viera un pozo y al fondo los pacientes que no paran de moverse como serpientes. No obstante me resulta inquietante esa reflexión que lanza la protagonista, aunque en la película uno ve claramente que es gracias a la ayuda del psiquiatra, del que ella cree que se enamora, el que realmente la saca de su enfermedad. Es una película con muchos planteamientos, entre ellos el uso del psicoanálisis frente a la institución del psiquiátrico.
La película muestra la vida del psiquiátrico y su crudeza, así como la relación con el personal sanitario: alguno son bordes con los pacientes y otros amables. Interesante es el psiqiuatra protagonista, con su foto de Freud y el diván, del que no se sabe nada de su vida personal, salvo que no tiene familia y que cree ante todo en la psicoterapia.
Otra de las claves de la película es que al principio ella mira a los cuchillos cuando tiene brotes, pero ni se dan cuenta, ni ella hace nada. Es un detalle también muy interesante que luego se desvela.
Además vemos las miserias de los psiquiátricos, así como que antes tenían que pasar un tribunal para poder salir del psiquiátrico, no bastaba con lo que decía su médico.

viernes, 1 de julio de 2011

POEMA para LA reunión DE clubes DE lectura


Sujeto un volumen con las manos
Me entretengo en algunas palabras
Son la raíz de otro espacio, cuando me invaden
La vista no está en mis ojos sino en lo sentido
Comprendo que soy nómada
Que el hogar son las vidas que he vivido.
Cierro el libro, tengo su sabor en los labios
Éste sabe a café, a tormenta de verano
Ha germinado en mis manos su vendaval
Durante varios días lo real será sólo un aire
Por donde vagarán los personajes
Moviéndose con mi propio cuerpo
Trenzarán sus deseos en pasos que haya dado
Y su caleidoscopio se extenderá en lo cotidiano.
¿Y quién no lee, a qué vida se aferra
Qué palabra le aliviará en las noches
Dónde alcanzará la mística del vivir
Cuándo descansará de ser él mismo
Cómo se limitará a los pocos destinos
Que dejen los años?

sábado, 25 de junio de 2011

rarezas ROMANAS


Santa María la Mayor.




Las esculturas jalonan la fachada de la Iglesia de San Pedro, contemplan a los turistas impasibles, para ellas somos como hormigas que nos adentramos por cada recoveco de la catedral.

Las escaleras del museo del Vaticano se trenzan de tal manera que cuando subes crees bajar y cuando bajas crees subir.

El arco de Septimio Severo estuvo enterrado hasta la mitad durante muchas décadas e incluso, debajo de sus arcos hubo una barbería.


Hay una leyenda que dice que el escultor Bernini, cuando hizo las esculturas de la Piazza Navona colocó a las esculturas que simbolizan a los ríos protegiéndose con las manos porque pensaba que la iglesia de Borromini que hay enfrente, su enemigo, se les iba a caer encima.

lunes, 20 de junio de 2011


POESÍA
(Shi)
Dir: Lee Chang-Don 2010

Una señora mayor tiene que cuidar a su nieto dado que su hija trabaja lejos y éste comete una fechoría. Ella tiene una vida complicada, trabaja cuidando a un anciano que se ha quedado paralizado y de repente se cierne sobre su vida una sombra negra, el Alzheimer. Aunque la película es de gran crudeza a veces no se siente como tal, todo tiene una especie de halo que la recorre y es la extraña relación de la mujer con el poema que tiene que componer porque se ha apuntado a un curso de poesía. La protagonista siempre había sentido el impulso poético pero es sólo cuando todo parece ir mal que ella empieza a querer trasladar esa magia que siente al papel.
La película tiene imágenes muy buenas, una cuando se le cae el sombrero a un gran río de China, otra cuando va a hablar con una mujer del campo que es importante en la trama y se le olvida qué le va a decir, o cuando se encuentra con un poeta joven en una cena, con un futuro esperanzador.
Ante todo te queda la sensación, tras ver la película, de una señora valiente que es capaz de hacer el intento de un sueño: el de trasladar un mundo al papel. Muy recomendable.

lunes, 13 de junio de 2011

DOS NOVELAS DE ALBERTO OLMOS


Reseña de dos novelas de ALBERTO OLMOS

He hecho una cosa muy interesante. Leerme la primera novela de Alberto Olmos y la última. Quería ver eso que llaman evolución, y dado que según los suplementos culturales había una evolución entre la primera y la última pues qué mejor método:

1ª NOVELA: A BORDO DEL NAUFRAGIO.
Esta novela quedó finalista del premio Herralde, el año en el que ganó Los detectives salvajes de Bolaño. No voy a comparar una con la otra, porque sería una tarea imposible. Esta novela se basa en el mérito de que está escrita en segunda persona, que es difícil que no se haga tediosa, y ese objetivo lo cumple a mi entender Alberto Olmos. El escritor utiliza la segunda persona para la conciencia del protagonista, del que narra un día en su vida, y en cursiva pone recuerdos de su infancia. Es interesante ver que también en su última novela utiliza el recurso tipográfico para diferenciar. Como novelas en segunda persona uno recuerda siempre Cinco horas con Mario. Tampoco se puede comparar con ésta, porque la de Olmos quedaría muy empobrecida y es que el protagonista de a bordo del naufragio no tiene ningún tipo de textura o contradicción a diferencia de la de Delibes, es lo que se ve, y la novela sólo engancha por ver si comete alguna locura. El final, un poco pobre, se basa en cargarse de un plumazo esa evidencia. Se nota que Alberto Olmos escribe bien, pero tanto como el Mañas de historias del Kronen ¿premio Herralde? Ya tanto, no sé…
2º El estatus.
Alberto Olmos ha crecido, se ha hecho más deslenguado en su blog. Sí que se nota un salto cualitativo en la escritura, pero no de trampolín, si no a ras del suelo. Me encanta de esta novela dos cosas: por un lado que el lenguaje es más cuidado, si no fuera por la repetición exhaustiva de la palabra “vano” (el vano de la puerta, parece como si hubiese aprendido esa palabra al escribir la novela) y por otro lado me gusta la tensión. Sobre todo la tensión entre la niña y el portero mudo. Está muy lograda. La relación entre la madre y la hija también. Pero hay varias cosas que chirrían: los pensamientos del portero (entre paréntesis para diferenciarlo de lo demás), los diálogos de madre e hija que hacen notar desde el principio lo que no sé si quería que se notara (en cursiva).
La idea de la novela es buena, situar a una mujer que espera a un marido que no viene (en plan Beckett) en un edificio que parece habitado por fantasmas, la contraposición campo-ciudad (aquí más lograda que en a bordo del naufragio) y la tensión entre el que les alquila la casa y la madre. Y la resolución final de lo del marido. Pero cuando descubres lo que ya sabes, que los diálogos de la madre y la hija significan lo que creías. Cuando ves que la novela es falsamente circular, enerva un poco.

sábado, 4 de junio de 2011


4 de JUNIO
BIBLIOTECA, JOSÉ HIERRO, CALLE RAFAELA YBARRA.

La memoria es un acantilado. Cuanta más edad, más alto es el precipicio o más pequeño eres tú. Ahora estoy en la sexta planta de la biblioteca, viendo mi antigua casa de hace casi treinta años. Otros muchos la habrán ocupado. ¿Estarán todavía las chapas que coleccionamos o los muñecos que mis padres dejaron olvidados con la excusa de mudanza? Me gusta creer que sí, aunque es muy poco probable. Los edificios forman una mezcolanza de rojo ladrillo y blanco paredes encaladas. La calle se llamaba la Verja. Es un nombre extraño para una calle ínfima de las que avasallan la ciudad de Madrid. Yo tenía la sensación de que esa nombre lo había puesto un señor muy inteligente porque la calle se abre a un parque, hoy día se llama Olof Palme, frondoso encima del que estaba mi antiguo colegio, pintado de amarillo huevo.
Me gusta pensar que la memoria es un acantilado pero que sus vistas no son temibles, en el fondo vibra una tarde de sol, algunas palabras importantes, el tacto de manos que te han sostenido, la primavera desvelando las flores… cómo se puede tener miedo de semejantes recuerdos. Supongo que más niños habrán jugado en aquel patio, que la memoria se está haciendo a cada momento, que las alturas pasan de cota a cero hasta distancias infranqueables. Por eso, cada cierto tiempo, paso unos momentos disfrutando de esa habitación con vistas. Sin remordimientos, sin pena, sólo sintiendo.