viernes, 24 de diciembre de 2010


Este texto navideño lo hice porque me lo pidieron en el trabajo como regalo de navidad, y lo entregamos en la comida navideña laboral. El caso es que tuve que hacer tres versiones totalmente distintas hasta que me salió esta... al margen de lo que se piense de la navidad (yo no querría decir mi postura en este espacio)... pues FELIZ NAVIDAD, y pensad que siempre de todo se puede sacar algo bueno



Cuando vienen estos días de diciembre en los que el frío alarga la distancia de las calles y los hogares son brazos de familiares y bocados de mazapán que llenan las bocas de sabores antiguos (sabor de abuela que madrugaba para heñir dulces), de repente nos seduce un tiempo que nos hace mirar hacia atrás y sentirnos mágicos.
Miramos el año que ha transcurrido y nos damos cuenta de lo importante que es ponerse en marcha cada mañana con ilusión renovada para seguir encontrando capacidades en los alumnos. No es tarea fácil en un mundo acechado por la inmediatez y la publicidad, que tiende a saturarnos los sentidos de imágenes con personas perfectas y sin problemas.
Encontrar capacidades significa ver a un niño como una posibilidad, descubrir aquello que tiene y que los demás no advierten. Cuando muchas voces se encargan de decir: “este niño no sabe”, “este niño ¡no vale!”, “este niño no puede”… el que sabe encontrar se esfuerza en la búsqueda y mira al niño desde la frontera de lo que posee.
Todo el mundo tiene características que lo hacen único. Pero muchas veces hay una densa corteza que cubre a las personas y que es rugosa porque la forman todos los prejuicios y los prejuicios son como espinas de interior. Entonces los alumnos parecen árboles, rígidos, no se mueven, ni hablan, ni aprenden… “para qué hacerlo”, piensa el niño, “ya todos saben que no puedo”. Pero el buen observador intuye que los árboles crecen, tienen ramas y raíces que siguen buscando en la tierra, porque eso nunca se acaba: la necesidad de crecer como persona. Entonces, al pensarlo, un árbol sí que tiene movimiento y es capaz de avanzar: hacia lo alto, hacia delante y detrás con las ramas, y hacia lo profundo buscando con las raíces nuevos espacios de expresión. Aunque algunos sólo se maravillen ante aquellos que corren, que vuelan, que son capaces de lo más rápido; hay gente que sabe encontrar cosas distintas y que importan.
Por ese motivo…
…por vuestra capacidad para encontrar posibilidades, descubrir que los niños son capaces de más cosas que sólo lo que se observa a simple vista y de decírselo a los demás y que los demás acaben admirando esa magia:
…por ese motivo ¡Felicidades por ser mágicos!

1 comentario:

Eme dijo...

Feliz navidad!! A ver cuando nos vemos. Por cierto, tengo todavía un libro tuyo. Un beso