lunes, 6 de julio de 2009




CUADERNO DE LONDRES

-Sorry but your wallet is too heavy… you have to pay for overload.
Nada más decirlo se había dado cuenta por mi cara que yo no deseaba pagar ni un céntimo más por el equipaje, que bastante había pagado ya por el vuelo porque ahora si no te sale muy barato parece que estás haciendo el primo. La cola se extendía por el aeropuerto de Alicante pero yo, ni corto ni perezoso, abrí mi maleta y saqué los ocho libros que me llevaba a Londres. Deseaba saber cuál podía ser prescindible, es más, deseaba experimentar en mi piel si me podía doler menos tirar a la basura algunos de aquellos libros que acababa de comprar para alimentarme en Londres que pagar una absurda sanción por los tres kilos de más con los que había forzado la maleta. Ella me miró extrañada colocar los ocho libros encima de la maleta, cada uno seguido del otro en una suerte de serpiente multicolor.
Antología de la poesía Canadiense-Nocilla experience-Paradiso-Bartleby el escribiente-Tengo una pistola-El Jarama-Pasadizo-Delirio de Nueva York.
-Sorry we want to check in… -me dijo la anciana de detrás, con los labios más abultados que había visto en mi vida, su piel parecía la de un saco arrugado en el suelo y absurdamente tenía el color mismo de un saco; marrón sucio de piel requemada.
Intenté explicarle que acometía un trabajo importante pero no supe encontrar palabras en inglés, así que dije impertinente: Just a moment.
Los libros encima de mi negra maleta le habían dado un color muy sugerente al aeropuerto, era como si fuese una combinación perfecta dentro de aquella monotonía de ingleses-saco, de facturaciones no queridas, de naves industriales de las que despegan los aviones, de aquellas azafatas de mostrador con palabras estiradas, de mi imposibilidad de explicarme con conveniencia, de los dos meses que comenzaba en Londres y a los que no podía irme en paños menores sin alguno de aquellos libros con los que tanto me había soñado ya en el Thamesis, en Green Park, caminando triste por Regent street (aquella calle circular).
-Sorry, but you have to choose… -me dijo la mujer saco con ojos de oráculo de Delfos. Bueno no me dijo eso pero llegados a esta parte cualquier palabra en inglés me sonaba a you choose. Entonces hice algo extraño, amoldé los libros a mi piel, como si nunca debieran haber salido de allí. Coloqué dos de ellos en sendos bolsillos del pantalón que le provocaron un ruido de ruptura, otros dos debajo de mi brazo, dos de ellos en cada manga y uno, paradiso, que supuse que iba a ser una losa en Londres porque es la novela que siempre he querido leer pero más veces he dejado (empiezo acojonado por lo buena que es pero la dejo a la tercera página porque es muy difícil de leer) la apostillé entre mi estómago y el pantalón aunque me impidiese respirar correctamente. El último de los libros lo devolví a la maleta que pesó ya sólo 14,500 gramos. La azafata cambió su serio semblante y dijo:
-Thank you. –como si su sonrisa no se hubiese ido unos minutos antes.
Entré en el avión parapetado de libros, no me servían de nada las instrucciones de la azafata de en caso de accidente porque seguro que yo flotaría con tantas hojas. Lo último que vi antes de empezar a deslizarme por el aire fue una de aquellas nubes tan extrañas que se ve desde los aviones antes de sumergirme en uno de los libros y pensar lo cómodo que es que tu mente y tu cuerpo vayan por el espacio.

7 comentarios:

cabopá dijo...

¡oh Rafa! De pronto he pensado en la peli de "Farenhei 543" )Magnifico el relato de los hechos parece inverosimil aunque se de verdad...Te imagino con tu constitución flaca apostado y forrado de libros por todo el cuerpo...me encanta ser tu amiga...sigue así. Yo se que un día tendré un amigo escritor...Seguimos con la canicula de verano esto es axfisinte...Besicos.

maria dijo...

FANTASTICO!!!!!
Gracias por proporcionarme tanta diversión! Me ha encantado Rafi Camino;-D!
Espero todo fenomenal por allí, se os echa mucho en falta!! Muchos besitos!

Rafa dijo...

que graciosas las dos, muchas gracias...
pues todo bien por aquí, lo malo es que tardas una hora o hora y media en transporte público para todo.

Eme dijo...

Bonitas fotos!! Ja,ja, yo hubiera hecho lo mismo!! No sin mis libro!!

Eme dijo...

ui, falta una s

isa dijo...

¡ey!el que ha escrito ese relato es nuestro hermano
¿esta guapisimo ehh?

isa dijo...

¡ey! el que ha escrito ese relato es nuestro hermano.
¿esta que te cagas ehh?