lunes, 9 de noviembre de 2009

RECITAL POÉTICO


Mañana daré un recital poético en un pub que no sé dónde está, se llama UNDERSTAND y me han dicho que está por Santa Eulalia. Lo mismo si no lo encuentro pues no hay poesía, o bueno, recitará sólo Soren Peñalver. Quiero recitar algunos poemas que tengo dispersos. Si alguien se aburre ya sabe dónde estaré a las 21:30, y que conste que con lo nervioso y tímido que soy puede que lo tenga que imaginar desnudo para poder recitar.

MI MÚSICA EN OCTUBRE

Varias de las canciones de Depeche Mode me recuerdan a cuando era adolescente, por eso con este disco es como si no hubiesen evolucionado. Lo mejor que he descubierto este mes es The temper trap, es una pena que no los pueda ver en directo el domingo porque al día siguiente hay que madrugar y el concierto es en Madrid. En cuanto a Florence and the machine también está muy bien y Muse, bueno, podían haber hecho algo mejor. El disco de Morrissey es de rarezas y caras B, es para incondicionales de Mozz, a mí por eso me encanta.

- A pain that I’m used to… DEPECHE MODE
- Love lost… THE TEMPER TRAP
- I’m not calling you a liar… FLORENCE AND THE MACHINE
- Suffer well… DEP.
5. Sweet disposition… THE TEMPER TRAP
6. Rockers east Vancouver… JAPANDROIDS
7. Howl… FLORENCE
8. United States of Eurasia… MUSE
9. The sinner in me… DEP.
10. Precious… DEP
11.The never played symphonies… MORRISSEY… Sword
12. Sweetie-Pie… MORR
13. Fools… THE TEMP
14. Between two lungs… FLORE
15. Damaged people… DEP
16. The darkest star… DEP
17. Friday mourning… MORR
18. You’ve got the love… FLORENCE

miércoles, 4 de noviembre de 2009

ESCRITO EN EDIMBURGO


Salió poco el sol, pero cuando lo hizo mostró una gama de colores inimaginables.
Algunos árboles habían perdido su cobertura espesa haciendo juego con el sombrío dibujo de los edificios.

Con su mismo cuerpo de hojas formaban un tapiz que decoraba el suelo de espejo.


Los árboles con las hojas amarillas, el color de la piedra con la lluvia transmitían una gran serenidad y una sensación de belleza inolvidables.



El ayuntamiento de Glasgow se alza en Merchant Street, a la izquierda, siempre en lo alto el monumento a Nelson.


***

Estoy en el café Costa cuyos ventanales miran hacia la calle Princes Street en Edinbourgh, disfrutando de una maravillosa tarta de chocolate. La época es la mejor para venir, hace frío y los árboles están en llamas, es decir, el rojo y el amarillo chispeante los ha asaltado. Donde quiera que mires el espectáculo es increíble. Los obreros abren heridas a lo largo de la calle para supurarlas con las vías del tranvía. Cuando Princes Street mezcle sus jardines y la belleza de los edificios medievales sobre la colina con la monotonía del paso de los trenes, esto podría ser un lugar zen. Ahora iré al lugar en el que estuve alojado durante un curso que hice de un mes y visitaré The Meadows porque todavía (hasta mañana) no empieza el congreso. Será extraño volver allí, y andar lo que anduve. La humedad penetra por las grietas del recuerdo.

Todos los bares y cafeterías de Edimbra están decoradas con motivos halloweenianos. Casi todo lo que hago aquí a las 7 cuando acaba el congreso es tomar cerveza, uno la toma para casi todo, como los nativos. Me gustaría vivir en Edimburgo durante una temporada pero no puede ser. Aprendería a hablar inglés bien y a captar los pequeños detalles, esas pequeñas líneas entre los discursos que casi no percibo, que devienen en intuiciones. Suena ahora una canción que descubrí aquí, del álbum Final Straw de snow patrol, que se transforma en un cobertor para la tristeza en una húmeda sensación. Sobre esta calle se eleva Calton hill, a la que subiré mañana. En el ejercicio de ascensión a las montañas hay una necesidad casi espiritual. Ascendiendo a las montañas se observa que la vida discurre ahí abajo y que al subir se domina la vista de la que fuimos parte hace escasos segundos. Desde Calton Hill se otea la postal más bonita de Edimburgo, coronándose con cúpulas y agujas en una linealidad celestial. Al que vaya alguna vez a Edimburgo se lo recomiendo porque no es algo que suelan hacer los turistas.

miércoles, 28 de octubre de 2009

CONGRESO DE FISIOTERAPIA EN EDIMBURGO

La Royal Mile, en el barrio medieval.



El monumento neogótico al escritor Walter Scott.






Desde mañana tengo un congreso de fisioterapia en Edimburgo, así que aprovecho para poner fotos de esta ciudad que me fascina porque está hecha para ser mirada desde lo alto y observar su galería de cúpulas y agujas.


Conozco Edimburgo muy bien, porque he estado varias veces ya. Su humedad que penetra la piel, la suntuosidad de Princes street, las calles medievales en las que construyeron los primeros rascacielos de la época, quiero ver de cerca The Meadows y leer el poema de Blanca Andreu "Di que querías ser estatua..." como hacía cuando estuve allí. También me acercaré a Glasgow para ver el museo de arte moderno que tiene interesantes cuadros (uno de Dali). Glasgow es una ciudad más cosmopolita y de diseño mientras que Edimburgo se nota más adinerada. De Glasgow me interesan los diseños de Mackintosh, pionero del art nouveau, la escuela de arte, the pillow tea y sus construcciones tipo factorias coquetas.




Claro que lo que más haré será asistir al congreso y hablar en inglés ante los que acudan al congreso, que es mi terror porque hablo fatal. Lo mismo no me queda tiempo para nada porque todas las conferencias son muy interesantes y tengo que defender mis posters en la hora del almuerzo y la comida.
Dejo una canción que va sobre vuelos.

martes, 27 de octubre de 2009

LA CONSERVERA EN CEUTI

El sábado me acerqué a Ceutí, para ver el museo al aire libre con esculturas diseminadas por el pueblo y la conservera, el centro de arte moderno de Murcia. Antes fue Ceutimagina, con exposiciones de historia natural, más científicas, pero nunca me interesó ir a verlo porque me gusta más el arte. Los habitante de Ceuti se están quejando porque no viene nadie al pueblo ahora a verlo, y el número de turistas ha bajado, debido a que el arte moderno no le interesa tanto a la gente. Realmente era así, yo fui el sábado por la tarde y nadie había ido por la mañana. El viernes sólo dos personas. El problema que le veo al museo es que debería estar en Murcia capital, ya que es un fastidio tener que acercarse a Ceutí, que se tarda media hora. Además el tipo de museo no es apropiado para un pueblo, por mucho que intente que los turistas vengan. Después está la conveniencia o no de que porque un alcalde se gaste una millonada en museos y obras de arte, cuando se quedan en números rojos la consejería tenga que correr con los millones de gastos.
Un dato, cada persona que lo visita (es gratuito) le cuesta 200 euros a la consejería.

El concepto del museo está muy bien, la recnoversión de una fábrica conservera, con sus amplios espacios y sus diferentes edificios es muy sugerente. Las exposiciones también eran conceptuales, como casi todo el arte moderno, cobran vida si encuentras lo que el artista quiso expresar, pero a veces cuesta mucho. Hay cuatro exposiciones. Una parte de una de ellas es una serie de fotografías de la madre de la autora, que era toxicómana, muy interesantes, en las que se muestra el esplendor de la ruina. También la de una artista americana que pinta sobre tablas a familiares, y rellena el vestido y la tapicería con simulaciones de perlas. Pero las otras no me gustaron (una con persianas que representan almas). Todas eran mujeres jóvenes y punteras internacionalmente.


Una artista había hecho una falla de una fábrica conservera, cuya materia prima para las conservas son órganos humanos. En una tienda del pueblo montada para tal fin se venden las piezas de caramelo.



Andando por el pueblo te puedes encontrar esculturas como esta. El artista ha reflejado un torso tal y como se encuentra en las excavaciones arqueológicas.

Ouka Leele, la fotógrafa de la movida, pintó este mural. Yo me lo esperaba mejor. Se llama jardín surrealista.



La casa museo de Antonio Campillo estaba cerrada. Una escultura de una señora en movimiento parecía estar andando por el pueblo. La luz de la tarde proyectaba unas sombras interesantes.





viernes, 23 de octubre de 2009


STALKER… Tarkovsky… 1979

He tardado mucho tiempo en ver esta película debido a internet (me la bajé con sonido pero con subtítulos, en ruso sin subtítulos, en chino… hasta que di con la buena), y debido a que tenía que pararla cada cierto tiempo para digerir cada una de sus frases. El tema del viaje es un tema universal, el viaje en el que corres el peligro de conocerte, de conocer la naturaleza, de saber, al fin y al cabo, cosas que duele saber. La película trata de Stalker, un guía que te lleva a un territorio prohibido por el gobierno al que llaman la zona. Nadie ha salido de la zona para contarlo, así que el viaje es peligroso. No es que nadie haya salido realmente, sino que no se sale de la misma forma en la que se entró, es lo que sucede en los viajes, en los realmente importantes. No sabemos que le impele a Stalker a guiar a la gente, vuelve a aceptar el encargo de un escritor y un científico para entrar a pesar de que hay una doble barrera, la del gobierno y la de lo que hay dentro. Su esposa no quiere que entre, tienen una amarga discusión “te van a enviar otra vez a prisión” a lo que él replica que la prisión está en todas partes. Esa es una de las incognitas de la película, un tipo duro que no sabemos por qué está empeñado en guiar, no es por dinero aunque le paguen, sino porque siente que debe hacerlo.
“¿Qué piensa usted que es la zona? Un meteorito, no creo, un mensaje para la humanidad, o un regalo… Usted primero profesor, después usted escritor…” Existe una paradoja en que sean tres hombres y que uno sea profesor-científico y otro escritor. Se enfrentan a dos formas distintas de conocer el mundo. El científico dice que “mientras excavo en busca de la verdad, a ésta se le ocurren tantas cosas que al final en lugar de descubrir la verdad lo que obtengo es un montón de… perdón, más vale que no lo diga” y el escritor como persona que se inventa otra vida, con la paradoja de que al inventarse otra vida (su verdad) ha dejado de vivir. El viaje es realmente un conjunto de monólogos a modo de teatro por el que los personajes interactúan, ya que sólo podemos conocer el mundo a través de nuestra mente y eso constituye un molde que afecta a lo conocido. Cuando dialogamos estamos hablando con nosotros mismos, escondiendo unas cosas y sacando otras. Sienten que la propiedad principal de la zona es que siempre está cambiando, que cuando vuelvan a pasar por un lugar ya no será el mismo. Justo como decía Heráclito. Van desentrañando verdades filosóficas: “lo que ellos llaman emoción es sólo la fricción entre su alma y el mundo exterior”, y si lo piensas así, como que no existe realmente una barrera sino que el principio de una cosa es el final de otra la emoción es un intercambio, una fricción. En el agua, en el germen del que se creó se miran en un pozo en el que pueden ver el cielo fragmentado como si fuese un papel de la pared: “porque la debilidad es una gran cosa y la fuerza no es nada. Cuando un hombre nace es débil y flexible: cuando muere es duro en insensible”. El Tao Te ching dice que el niño es flexible y adaptable, de mayor se vuelve rígido y miedoso. La imagen de mucha belleza, en la debilidad está la sensación en la fuerza, en la capacidad de resistir sólo la madera que hace que el barco de nuestra persona no se inunde.
Nos preguntamos qué es la zona y si saldrán de allí, porque en el fondo es el interrogante que todos tenemos. Pero no es una película al uso, es de una belleza inigualable pero tienes que estar preparado para verla por el vacío existencial que te deja.

miércoles, 21 de octubre de 2009

dedicado a las madres (y en especial a la mía y a cabopá)


De las nanas cantadas para dormirlo a la voz que suena por la radio se han desvanecido treinta años. Todo ese tiempo lo puede escuchar en el timbre de su voz, en las respiraciones que tejen las palabras, en el ritmo que encadenan las noticias como si de ellas se pudiera denotar la ingravidez de lo vivido. Atrás quedaron las suaves melodías pasadas, el arrullo para que el tiempo se congelara. Ahora lo escucha cada día y reconoce de cada uno de sus silencios otros momentos en los que ella asió fuerte su mano. Y ahora es su voz la que emerge para todo el mundo, desde las ondas la comunicación se transmite directamente a la piel y desde allí forma una emoción extraña por la que pasan treinta años cada día en el informativo de las dos.